Essaouira

Este curso para mí está siendo un tiempo de primeras experiencias nunca antes vividas. Ha sido la primera vez que me enfrentaba al español  como lengua de estudio y la primera vez también que me separaba de compañeros con los que había convivido desde que estaba en Educación Infantil. Eso fue un desgarro emocional y pensé que no podría superarlo. Pero el apoyo de mi familia y la comprensión del entorno escolar me han ayudado a superar el periodo de adaptación escolar que ha llegado hasta esta otra primera experiencia de mi vida que ahora voy a narrar.

Cuando a principios de marzo decidimos el lugar de destino y la  fecha de la excursión fue cuando empecé a sentirla como una realidad. Me imaginaba cómo sería vivir tres días fuera de casa sin mi familia, experimentando  al mismo tiempo gozo y vértigo. Y por fin llego el día de la partida, me despedí de mis padres y de mis hermanos para iniciar un viaje que nunca podré olvidar.

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Ha sido maravilloso visitar  Essaouira con los tutores Raúl González  y Javier Listán y la profesora Beatriz Rubio que han sido guías y compañeros de viaje al mismo tiempo. Con ellos hemos visitado el puerto, el museo Sidi Mohammed Ben Abdellah y la cooperativa de aceite de argán que está en Sidi Kaouki.

El primer día de excursión antes de llegar a Essaouira paramos en un sitio desde el que se veía toda la ciudad. Luego fuimos directamente a la medina, donde tuvimos dos horas libres para pasear y comer. Después de comer, nos reunimos con los profesores para ir a Skala du Port y desde allí fuimos caminando por la playa hasta el hotel donde nos bañamos en la piscina, cenamos y al final organizamos una fiesta. Todo fue muy divertido.

Al día siguiente, desayunamos temprano en el hotel y nos fuimos al puerto donde encontramos a un pescador que nos explicó los tipos de pescado que se pescan en Essaouira y nos habló de lo dura que es la profesión de pescador, pues tienen que hacer frente a tempestades en el mar y, a veces, no pueden salir a faenar teniendo que quedarse en tierra firme hasta veinte días.  Después esta visita, nos fuimos a una cooperativa de mujeres donde elaboran productos derivados del argán. Unas mujeres nos explicaron el proceso de elaboración y la diferencia que hay entre el aceite cosmético y el comestible que nos dieron a probar. Aprovechamos esta visita para comprar productos de la cooperativa y llevárnoslos de recuerdo.

Luego, comimos en la playa y nos quedamos jugando allí unas dos horas para después volver a la medina y hacer compras. Cuando terminamos, volvimos al hotel donde cenamos. A pesar de que habíamos tenido un día con mucha actividad, no nos acostamos temprano.

El último día de la excursión, después de desayunar, fuimos a la medina donde visitamos el taller de un artesano que trabaja la madera y desde ahí fuimos al museo Sidi Mohammed Ben Abdellah. Al final emprendimos el camino de regreso a Casablanca, pero sin ganas de volver porque en la excursión lo habíamos pasado muy bien y hubiéramos querido que no se acabara nunca.

Por ahora esta ha sido la última de mis primeras experiencias  de este año.

Realizado por Nour Lachhab Bouhmadi,  3º B de la ESO