DÍA DE LA PAZ 30 ENERO DE 2018

Como todos los 30 de enero recordamos el l aniversarios  de la muerte de Mahatma  Gandhi, el gran político y pacifista Indio que nos dejó todo un legado de cómo  han de resolverse los conflictos de manera pacífica entre las personas y los pueblos.

Los Alumnos y alumnas del Juan Ramón nos sumamos a esa filosofía de Paz y alzamos nuestra voz con canciones y música para decir bien alto que nosotros sólo sabemos resolver los problemas con nuestra voz y  nuestra inteligencia y nunca con los puños o con el insulto. Sabemos que el conflicto es inherente al ser humano y que no se puede evitar, pero sí sabemos que” hablando nos entendemos y resolvemos nuestras diferencias”

En el Instituto Juan Ramón Jiménez aprendemos todos estos valores que luego reforzamos en casa, con la familia.  Y nos gusta así porque la paz es otra forma de vivir  felices y de estar contentos. Pero aprender todo esto conlleva mucho esfuerzo y es necesario seguir trabajando sin bajar nunca la guardia.

Estos días hemos aprendido, de la mano de nuestros tutores y otros profesores de Ed. Física o Música, la palabra clave que nos abre la ventana a esta forma de vivir y de trabajar. Esa clave es la palabra mágica: RESPETO.

Respeto y no discriminación a las personas por ninguna causa: Los hombres y las mujeres somos iguales, da igual el color de nuestra piel, da igual en el lugar donde hayamos nacido, la religión que profesemos,  si somos ricos o pobres…

No lo olvidemos, por tanto,  que RESPETO, TOLERANCIA Y PAZ van siempre de la mano.

Este año hemos elegido como leimotiv una preciosa historia japonesa que  nos habla del sufrimiento de una niña, víctima de la bomba atómica de Nagasaki. La pequeña confió su esperanza de curación a elaborar mil grullas de papel, siguiendo una antigua  leyenda que decía que “aquél que realizara las mil grullas podría lograr su sueño”. Ella no lo consiguió y, finalmente, murió de leucemia,  pero su historia perdura y miles de personas de su Nagasaki natal y de otros muchos lugares del mundo,  depositan en su tumba un ave de papiroflexia, hecho por ellos mismos, en recuerdo de aquella terrible injusticia.

Ahora es el momento en el que nosotros levantamos nuestras  voces, cantamos y recitamos, en todos los idiomas, para que se nos escuche en todas partes: ¡LOS NIÑOS DEL JUAN RAMÓN QUEREMOS LA PAZ!

Rosario Barrena de la Iglesia (Jeja de Estudios de Ed. Infantil y Primaria)