1 de abril, comienza la Semana Cultural en el Colegio

El tema de este año: “El Agua” y con esa simple consigna nos lanzamos a preparar unos días que prometieran ser diferentes. Las tutoras de los grupos de 4º de Primaria nos reunimos para recopilar ideas y consensuar de qué manera íbamos a afrontar la tarea. En principio, y con la connivencia de la Jefatura de Estudios, pensamos que íbamos a darle a los niños la oportunidad de organizarnos de manera diferente; las asignaturas de diario pasarían a un segundo plano para acercarnos al aprendizaje desde otros ángulos distintos a los que estamos acostumbrados.
La tutoría de 4ºA comenzó con un desayuno saludable compartido con las familias que prepararon su mejor repertorio de frutas, zumos, bizcochos y galletas caseras deliciosas. Nos llenó de energía para afronta el día con buen humor.
Quisimos aprovechar la semana para seguir fomentando la imaginación y ponerla al servicio de la literatura, la educación artística e indagar en nuestros talentos para celebrar el último día una pequeña representación de todo ello en el escenario del Salón de Actos del Instituto.
Tampoco olvidamos asomarnos a la ciencia a través de unos pequeños talleres y expusimos algunas conclusiones al resto de nuestros compañeros.
La profesora de Educación Física montó, sin escatimar detalles, una ciudad en miniatura para que los niños practicaran sobre sus patines los que es circular por un circuito donde, igual podías parar a descansar en un área de servicio y tomar un refresco, hacer un poquito de ejercicio en el gym, aprovechar el descanso para salir guapa/o de la peluquería o, por el contrario, permanecer en la cárcel unos minutos si es que habían faltado a las normas (saltarse semáforos en rojo, caminar en dirección prohibida…) Hubo momentos en los que se nos amontonaban los infractores. Los pasaron muy bien y aprendieron a respetar las normas de tráfico.
A través de la lectura de “Acuático”, un pequeño relato que les preparó su tutora con la consigna de “¿Qué pasaría si te levantaras por la mañana y encontraras que Casablanca está sumergido en el agua”? los pequeños escritores se inspiraron en dicho relato para crear ellos su propio mundo submarino. Finalmente decoraron sus relatos con preciosos dibujos de una Casablanca sumergida en un mar, donde transitaban sirenas y peces de colores.

Invita a la reflexión el hecho de que durante estos días, muchos de los talentos diferentes de nuestros alumnos afloran como por arte de magia. Esos niños/as que nos son tan brillantes en matemáticas u otras asignaturas más convencionales, aprovechan esta circunstancia para manifestarse con otras habilidades que, a veces, la Escuela no permite fomentar por falta de tiempo y agobio por terminar los curriculos establecidos.

En esta semana aprendimos que es posible acercarnos a la enseñanza de todas las áreas haciendo tareas de manera más colaborativa, alejándonos un poquito de esa metodología tradicional que todavía seguimos perpetuando en nuestras aulas. Este es el futuro cercano, no cabe duda, entre otras cosas, porque el lunes siguiente, cuando volvimos a colocar la clase: pupitres mirando a la pizarra y sacamos el libro de matemáticas para dividir con decimales, una de las alumnas suspiró en voz alta “Ojala todos los días fueran Semana Cultural”. Habrá que tomar nota.

Rosario Barrena de la Iglesia
Tutora de 4º A

 

ABRÍ LA VENTANA DE MI CUARTO y el agua entró con una fuerza arrolladora. Todo se llenó en un instante, y a medida que el líquido salado ganaba terreno a las paredes, yo iba sintiéndome ingrávida y ligera como los pececillos que pululaban alrededor, curioseando con sus bocas inquietas.
Descubrí, con enorme placer, que ya no era preciso bajar las escaleras porque nadando libremente salía por puertas y balcones y, en un periquete, me ponía en casa de la vecina de enfrente a pedirle sal o cualquier otro condimento que hubiera olvidado para el guiso.
Así, un mundo mineral inundó nuestra existencia. Los bellos colores de las algas adornaban los jarrones. El suelo se cubrió de rojo coral y las luces, reflejándose en el agua, daban tonos irisados al salón-comedor.
Cambiamos los libros por caracolas de múltiples tamaños:
-En ésta, se oye un mar en calma, en ésta, otro embravecido, aquí, las olas del amanecer…
Lecciones de sonidos diferentes, amenos, relajantes o excitados que pronto desbancaron la escucha de televisores y aparatos de radio.
La lentitud de movimientos que requiere desplazarse por el agua hizo que Casablanca se volviera tranquila, sin rastro de prisas y horas punta del pasado.
Ahora sus ciudadanos -a los que poco a poco iban saliéndoles unas vistosas agallas- circulaban a paso de vals, aquí, allá… sonriendo a muchachas que, esclavas de la moda, enfundaban sus piernas en una cola plateada de sirena.
Podían verse también, ancianas submarinas paseando salmonetes rosados y gordos, satisfechos de pertenecer a la raza más cotizada de peces de compañía, frente a boquerones vagabundos, escuálidos, hurgando entre los desechos de las basuras oceánicas.
Una vida irreal, húmeda y salada que sólo se truncó el día que una profesora de primaria, les dijo -en mala hora- a sus alumnos:
-“¿Qué pasaría si mañana cuando te despiertes y abras la ventana, encuentras que Casablanca, está seco, que el mar se ha retirado y brilla un sol espléndido en el cenit?.
Rosario Barrena (Abril de 2019)

 

 

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ENTRAÑABLE CABALGATA DE LOS REYES MAGOS

El día 8 de enero hemos recibido en el colegio la visita de los Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar.
Todos nos hemos colocado para poder ver su llegada, así como la comparsa y baturrada que les acompañaba para dar ese toque festivo y alegre característico de estas cabalgatas.
Los alumnos de E. Infantil han sido acompañados por compañeros mayores de 2º y 3º ESO, nos ayudaban a verles y nos hablaban de ellos.


Al llegar la expectación ha sido fantástica y han provocado nuestras ilusiones y deseos. Algunos hemos puesto cartas que habíamos preparado en el Buzón Real.


Curiosamente Gaspar vino caminando y Baltasar y Melchor en camello. Creemos que Gaspar quería venir más rápido y a lo mejor decidió utilizar un medio de transporte más ecológico como la bicicleta.


Y como no podía faltar, comimos Roscón de Reyes y nos repartieron una bolsa de caramelos que nos habían traído los Reyes. Parece ser que en Infantil también les han dejado juegos didácticos para la clase. Además han podido pasar uno por uno a hablar con ellos y hacernos fotos en el salón de actos.


En algunos trozos de roscón nos hemos encontrado una sorpresa.